jueves, 24 de diciembre de 2015

MARAVILLAS DEL UNIVERSO



Algunas noches en las que me cuesta dormir y miro por la ventana, desde mi cama puedo ver una estrella. Muchas veces me he preguntado cómo se llamaría, pero hasta ayer mismo no me decidí a averiguarlo. Capella, ese es el nombre de la estrella, nunca la había escuchado antes y fue curioso descubrir que lo que yo creía una simple estrella luminosa y brillante, se trataba en realidad de un sistema estelar formado por cuatro estrellas. Y es que el cielo esconde mucha más misterios y belleza de la que a simple vista, uno pueda llegar a imaginar.

Sistema estelar Capella en relación al tamaño del Sol.

El universo es un lugar asombroso, donde cada uno de los cuerpos que lo forman, sin importar su tamaño o situación, desde el más sencillo de los átomo a los grandes agujeros negro del centro de las galaxias, son como bailarines de una compañía de danza que ejecutan obedientes su papel en la función. Realizando una gigantesca e intrincada coreografía, donde las leyes de la física son los escritores, dictando cada uno de los movimientos del baile infinito que es el espacio tiempo.

Recreación del movimiento de una galaxia espiral.
  
Donde estrellas, planetas y satélites son hermosos lienzos, que cada vez que podemos observar con la suficiente cercanía, nos descubren maravillosos cuadros de infinitos colores e increíbles esculturas de inimaginables formas, que son siempre obras inacabadas en constante evolución. En ocasiones siempre cambiantes, en ocasiones inmutables durante siglos, pero siempre únicos e irrepetibles.



Superficie del satelite joviano Europa

El universo que es tan grande, que la luz,  que viaja miles de veces más rápido que cualquier cosa que el ser humano pueda llegar a crear, tarda miles de millones de años en recorrerlo. Aun así, en ocasiones, nos permite descubrir parte de sus secretos, tan increíbles como que existen estrellas, de tan solo unos kilómetros de diámetro, pero cuya densidades son tan alta y su materia está tan concentrada, que una pequeña parte, de apenas el tamaño de un terrón de azúcar, contiene una masa similar a la de toda la raza humana junta.


Recreación del tamaño de una estrella de neutrones en relación a Vancouver.

Pensar que cada átomo de carbono que hay en un diamante, en la mina de un lápiz o en nuestro cuerpo y en el de toda la vida que conocemos, se formó algún día en el corazón de una gran estrella, me hace estremecer. Estrella que una vez acabada su vida, explotó violentamente en uno de los eventos más destructivos y energéticos del universo, liberando en unas horas más energía que la del Sol en toda su existencia y esparciendo a su muerte, los elementos que hacen posible la belleza del diamante que un enamorado entrega a su pareja, la punta del lápiz con la que un niño escribe por primera vez su nombre y la de otra de las grandes maravillas, la vida.

Estrella masiva                                            Super nova                                             Nebulosa estelar

Estos solo son unos pequeños ejemplos de lo que el universo, del que apenas contemplamos y conocemos una ínfima parte, esconde. La Tierra no es más que un grano de arena en una inmensa playa, y nosotros habitantes de ese minúsculo trozo de tierra, con todos nuestros avances, tratamos de averiguar qué está ocurriendo en otro grano del otro lado de la playa. A pesar de todos nuestros esfuerzos, que nos descubren nueva maravillas a cada paso que nunca antes hubiéramos llegado a imaginar, seguramente nunca lleguemos a sondear más que una pequeña parte de él.
 
Recreación del universo.

A mi me gusta mirar una parte vacía del cielo, donde parece que no hay nada, pero en el que gracias al famoso telescopio espacial Hubble, hoy sabemos que existen cientos de galaxias y millones de estrellas miremos hacia donde miremos. Y mientras contemplo esa negrura, pensar que ahí, exactamente en ese punto, existe una estrella tan lejana, que no podemos percibir su luz. Y en esa estrella que pertenece a una galaxia hoy desconocida y que se encuentra a miles de millones de años luz, gira un planeta donde al igual que en el nuestro se ha desarrollado la vida, dándose las condiciones para que perdure lo suficiente en el tiempo, para que alguna de ellas, haya podido tomar conciencia de sí misma. Y en ese preciso instante, en el mismo momento que yo contemplo esa porción negra y aparentemente vacía del cielo, en ese otro invisible planeta, uno de sus habitantes está mirando hacia aquí, cruzándose nuestras miradas y pensamientos en el insondable y casi infinito espacio tiempo.

Imagen tomada por telescopio espacial Hubble de una parte del cielo aparentemente vacia.



Si os gusta la astronomía, queréis estar informados sobre el tema, leer y aprender cosas fascinantes os recomiendo estos tres blog, que son mis blog de referencia en astrofísica.

http://milesdemillones.com/
http://danielmarin.naukas.com/
http://oceanoestelar.blogspot.com.es/

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Platanos




Estaba tremendamente cansado, agotado por el largo y duro viaje que se habían visto obligados a realizar sin apenas paradas. Se habían turnado al volante del viejo camión, durante cientos de kilómetros por las destartaladas carreteras. Esas pistas eran un fiel reflejo de la pésimas condiciones del país, rotas y abandonadas. Debían aprovechar que los grupos rebeldes mantenían un enfrentamiento más al sur con las tropas leales al gobierno, para así realizar el trayecto de forma segura, poder recoger las provisiones y regresar sin sobresaltos. Dormiría un rato en el camión hasta el amanecer. El mero hecho de descansar unas horas sin el bamboleo del camión, aunque fuera en la estrecha cabina, sería todo un lujo para ellos en aquel momento. No se podrían permitir dormir mas que cuatro o cinco horas, era ya noche profunda y debían estar listos antes de la salida del sol. No había mucho margen, en cuanto cargaran, deberían partir a toda prisa antes de que los rebeldes volvieran a tomar el control de la carretera, cada minuto contaba. Cerró los ojos y enseguida se quedó profundamente dormido.

Justo con el amanecer, mientras trataba de no volver a quedarse dormido, a lo lejos se vio llegar el avión que con tanto ansia esperaban. No se podía decir que hubiera sido un sueño reparador, pero ver cómo el avión aterrizaba le levantó el ánimo. Pensar en las cientos de familias que podrían comer los próximos meses, era lo que le mantenía el ánimo alto, en aquella situación desesperanteque que ya duraba demasiado. Las sequías, la pérdida de cosechas por culpa de las plagas y los conflictos entre rebeldes y tropas gubernamentales, habían sumido la zona en la mayor de las miserias.

Después de rodar dando pequeños saltos por la pista de arena, el avión se detuvo ruidosamente cerca de él levantando una gran polvareda. La puerta se abrió y por ella apareció un voluminoso hombre que cubría su cara con un pañuelo. No lo reconoció al principio hasta que estuvo más cerca y se descubrió el rostro. Era W, uno de los responsables de la organización que les suministraba las provisiones y medicinas. Su función era la de conseguir donaciones, así como mediar con la FAO y otras instituciones. No le caía muy bien, pero tenía que reconocer que se le daba muy bien eso de moverse por el mundo del politiqueo y conseguir que los fondos se mantuvieran estables. Era muy consciente de la importancia de ese extremo para poder continuar con la labor.
  • ¿Qué tal J? No tienes buen aspecto - le dijo gritando para que se le escuchara por encima del ensordecedor ruido de los motores, mientras le estrechaba la mano. Estuvo tentado de responderle con algún comentario mordaz, a él sí que parecía irle bien, por lo menos tenía 20 kilos más que la ultima vez que se habían visto.
  • Ha sido un año duro - dijo mordiéndose la lengua. En el fondo tenía que agradecerle su esfuerzo.
  • Bueno estamos aquí y os traemos una sorpresa que seguro que os ayuda a aliviar algo la situación. - le dijo con una amplia sonrisa.
J se alegró al oír esas palabras, quizás les traían el famoso arroz dorado del que tanto había oído hablar. Los problemas con las deficiencias en vitamina A se habían disparado entre los niños y ese arroz podía ser una auténtica bendición.
  • Vamos a descargar rápido - Agarrándole el brazo le llevó a la parte trasera del avión - los pilotos han recibido un mensaje poco antes de aterrizar. Hay movimiento de rebeldes a pocos kilómetros. Se ve que las escaramuzas están cesando. Tenemos que descargar rápido y salir zumbando de aquí antes de que lleguen. Casi ni consigo convencer a los pilotos para que aterrizaran y esta carga no se puede dejar caer en paracaídas.

Abrieron la puerta de carga del avión. De golpe, una invisible nube de intenso olor dulzón le golpeó la cara llenándole los pulmones y revolviéndole el estómago, hubo de hacer un gran esfuerzo para no vomitar. Cuando habia visto a W con el pañuelo tapando su cara al salir del avión, había pensado que se debía al polvo levantado por las hélices en el seco suelo de tierra. Ahora comprendía que era debido al fuerte olor que salía de allí dentro.
  • ¿Huele fuerte verdad? Yo no me he acostumbrado y eso que llevo día y medio sufriéndolo. Tuvimos que esperar 24 horas al sol en el aeropuerto de Ankara, hasta que se coordinó la operación.
J se asomó al interior para descubrir de donde provenía ese intenso olor como a fermentación. Cuando sus ojos se acostumbraron a la oscuridad del interior, lo que vio le dejó perplejo. La bodega de carga estaba repleta de plátanos. No entendía nada.
  • ¿Plátanos? - dijo en voz alta totalmente confundido.
  • Sí, plátanos - le respondió lleno de orgullo W - Plátanos de Canarias - añadió con el dedo índice apuntando al cielo - ¿esto no te lo esperabas eh? - Y golpeó complacido el hombro de J con su rechoncha mano.
Durante unos segundos J no supo qué decir, tenía delante la regordeta cara de W que sonreía satisfecho como esperando el reconocimiento de una gloriosa hazaña.
  • ¿Esto es una broma? - Consiguió articular pasado el shock inicial. La sonrisa de W se borró de un plumazo.
  • ¿Una broma? ¿Cómo que una broma? Pues claro que no - espetó airado - son plátanos de Canarias con muchas vitaminas, potasio y muy nutritivos, pura medicina natural.

J no salía de su asombro, miró a sus alrededor como queriendo encontrar algo que le hiciera ver que aquello no era real, que no estaba ocurriendo realmente y que aún dormía dentro del camión.
  • ¿Pero qué locura es esta? ¿A que clase de tarado se le ha ocurrido mandar plátanos? - Dijo enfadado.
  • Oye, oye, oye. - W hizo un gesto con las manos pidiendo calma. - Sabes perfectamente lo difícil que es conseguir fondos, os habíamos avisado que las cosas iban a cambiar. La crisis de refugiados en Europa ha consumido muchas reservas de la FAO, además, ya te había dicho que traía una sorpresa. ¿No entiendo que tienen de malo los plátanos? - Preguntó mientras se encogía de hombros.
J trató de serenarse.
  • Cuando dijiste que traías una sorpresa pensé en arroz dorado. - le explicó - Los plátanos no podemos llevárnoslos, será mejor que se queden aquí u os los llevéis de vuelta. Dadnos lo demás y por favor no mandéis este tipo de cosas que no podremos aprovechar.
  • Quita, quita, déjate de arroz dorado - W hizo un movimiento con la mano como si se apartara de algo sucio - Eso son transgénicos y no gustan a la opinión pública. Ya sabes que los ecologistas presionan para que no se planten y no nos vamos a poner a malas con ellos, tienen demasiado poder, podríamos tener problemas con los donantes. Eso si, como son muy voluminosos y no podíamos desaprovecharlos,  no hemos podido cargar nada más. Pero te he traído plátanos que tienen muchas vitaminas. - concluyó moviendo la mano como un mercader que ofrece su mercancia.

     Finalmente J explotó
  • ¿Qué no habéis traído nada más que plátanos? - Se llevó las manos a la cabeza - ¿Pero no te das cuenta de la estupidez? - gritó fuera de sí - Me traes una fruta que dura unos días y yo necesito algo con que pueda almacenar durante mucho tiempo, para alimentar cientos de personas durante semanas o meses – su indignación crecía por momentos - Esa gente depende de lo que nosotros les llevemos. Joder, estamos hablando de que es el 70 o el 80% de lo que podrán comer en semanas – Señaló el interior de la bodega - Los plátanos ya llegan la mitad podridos y seguramente cuando yo llegue al campamento lo estarán todos. ¿Qué mierda de nutrientes voy a sacar de una fruta podrida eh? Dímelo, joder dímelo.
Tenía el pulso acelerado y le temblaban las piernas de la indignación.
W se quedó allí parado como a punto de decir algo, pero sin llegar a emitir ningún sonido.
  • ¿De dónde mierdas habéis sacado semejante idea? Es que no lo logro entender. - Gritó desesperado mientras se frotaba la cara con las manos.
  • En menéame lo propusieron y a mí... yo creí... - Balbuceaba W
  • ¿El qué? - J no sabía de qué demonios le estaba hablando.
  • El otro día estaba leyendo un debate en menéame, precisamente sobre el arroz dorado – Se arrancó a explicarle - La mayoría de la gente, y no cualquiera, los que más Karma tienen, estaban diciendo que el problema es político, que con voluntad esto se arreglaba. Pusieron el ejemplo de la cantidad de comida que se tira en Occidente. Alguien puso un enlace sobre los excedentes de los productores de plátanos Canarias, que no pueden aprovechar y se estropean. Entonces se me ocurrió hablar con los productores y conseguí que nos dieran esos excedentes - Terminó con una sonrisa complacida como si aquella explicación arreglara el problema.
J miraba incrédulo a aquel hombre que parecía estar hablándole en un extraño idioma desconocido para él.
  • ¿Qué me estás diciendo? ¿No entiendo nada? ¿Qué narices es menéame y que coño sabe esa gente de las necesidades que tenemos aquí? - Se estaba viniendo abajo por momentos.
  • Una página de noticias, donde la gente vota cuál es la más interesante, se comentan las noticias y se debate.
Trataba de explicarle W, pero J ya no le estaba escuchando. Ya no estaba allí con el, su cerebro estaba tratando de asimilar la situación. Entonces fue consciente del desastre y de lo que aquello implicaba en vidas. Notó como le abandonaban las fuerzas, se sentía mareado, las piernas le fallaban y no encontraba el aire con el que llenar sus pulmones. Se apoyó en el avión y cuando estaba apunto de caer redondo al suelo, apareció H que había acercado el camión para cargar, justo a tiempo para evitar que cayera al suelo.
  • ¿Qué te pasa J? - Le pregunto preocupado.
  • Llévame al camión. - Consiguió decir con un hilo de voz.
H le acercó hasta la cabina del camión casi arrastrándole y le ayudó a sentarse.
  • Debe ser el cansancio acumulado J. - le animó dándole unos golpecitos en el hombro - Tu no te preocupes, bebe agua y descansada, cargamos nosotros el camión.
Se dio la vuelta para marcharse, pero J le retuvo cogiéndole del brazo antes de que se alejara.
  • Solo han traído plátanos - dijo en un susurro.
H miró sorprendido a J parpadeando como un pez en una pecera que mira el mundo exterior sin llegar a comprenderlo.
  • ¿Qué quieres decir con solo plátanos? - preguntó remarcando las dos últimas palabras.
  • Que no han traído nada mas, ni arroz, ni medicinas, ni nada, solamente plátanos - La voz de J sonaba quebrada y abatida.
  • ¿Solamente plátanos? - Repitió mientras se le hinchaban las venas de la frente. - ¿Solo plátanos? Pero... - La indignación hacía que las palabras se le agolparan en la boca - ¡Pero que mierda! ¡Me cago en mi vida!
Gritó golpeado el camión. Se soltó del brazo de J y se dirigió como un toro enfurecido hacia W que se encontraba junto el avión.
J se quedó solo, sumido en una tremenda angustia que le había bloqueado mente y cuerpo. Aquello no podía ser real. Estaban muriendo niños, enfermando y debilitándose día a día ¿Y W le hablaba de una página donde la gente votaba y opinaba? ¿Acaso votar si un niño moriría hoy o no? ¿Se podía vota eso? No, moriría por falta de comida lo votaran los del karma ese o no. Que todo era cuestión de voluntad política y de dinero le había dicho. ¡Pues claro que sí coño, claro que sí, no iban a descubrir la pólvora ahora! Pero cada día que esas voluntades políticas no se ponían de acuerdo, cada día que no llegaba el dinero, cada día que no había un alto el fuego, cada día que no llovía, cada día, la gente sufría, enfermaba y moría. No necesitaban explicaciones , ni que les dijeran cuales eran los problemas, necesitaban soluciones, inmediatas, de urgencia, ahora, realistas y que evitaran las muertes de hoy y cada día hasta que la cosa cambiara.
Por la ventanilla le llegaba la fuerte voz de H que gritaba a un W que respondía ofendido, enzarzados en una fuerte discusión. A pesar del sofocante calor que ya apretaba tan temprano, comenzó a subir la ventanilla para aislarse durante un momento del exterior, necesitaba estar solo. Lo último que pudo oír antes de que la ventanilla subiera completamente y quedara aislado del exterior fue la voz de W.
  • Los transgénicos no son naturales y mira los plátanos, son de Canarias, con sus manchitas negras y todo.
No entendían nada, en su mundo estable y sin la muerte acechando cada día, no entendían nada. En ese momento solo podía pensar en las consecuencias de aquella estupidez. Cerró los ojos y comenzó a llorar desconsoladamente.


Dedicado a los sabios cuñados que pululan por la red, arreglando el mundo comodamente desde sus sillones.

martes, 20 de octubre de 2015

Sabías que...




Desafortunado mensaje.
Cada cierto tiempo reaparece esta imagen en las redes sociales. No voy a criticar a las personas que difunden la imagen, ya que les presupongo las mejores intenciones. Pero las buenas intenciones basadas en premisas erróneas pueden ser peligrosas. A mí, como a los que difunden la imagen, también me duele saber que a día de hoy, en pleno siglo XXI, siga existiendo gente que muere de hambre y sed. Pero no podemos confundirnos a la hora de buscar quien tiene la responsabilidad de que esto ocurra. Como indica el último informe del Banco Mundial, el número de pobres en África ha aumentado en los últimos 20 años. Esto es debido en gran medida al crecimiento demográfico y por la mejora de las condiciones sanitarias. Así que si bien la política no está siendo capaz de frenar el aumento de la pobreza, la ciencia si está cumpliendo su parte. Es gracias a la medicina (vacunas, antibióticos, etc) que los decesos de niños menores de cinco años provocados por el tétanos, la tos ferina y el sarampión han disminuido en un 75 %. De hecho, las cifras podrían ser aún mejores, si las buenas intenciones, basadas en premisas falsas como esta de los grupos ecologistas, no estuvieran frenando la distribución de arroz dorado, se podrían salvar miles de vidas, así como evitar mucho daño, como la ceguera seca o xeroftalmia.

Ceguera infantil provocada por la carencia de vitamina A

Difundiendo la imagen que ha inspirado este escrito, estamos lanzando un mensaje equivocado. El avance en el conocimiento, es la herramienta más valiosa de la que el ser humano dispone, para salvar muchísimas vidas y dar mejores condiciones a un número cada vez más elevado de población mundial. 
Algunos pensarán que el problema es que no se invierte el dinero en la parte de la ciencia en la que se debería. Pero eso es debido al desconocimiento de como funciona la ciencia.
En numerosas ocasiones, por no decir siempre, una investigación lleva a poder desarrollar otra, dando lugar a un avance completamente distinto al objetivo de la investigación anterior. Sirvan como ejemplo estos dos casos. En el primero, la investigación de una proteína para crear huevos bajos en colesterol, acaba sirviendo 20 años después, para desarrollar una terapia que ayude a personas con enfermedades raras. En el otro, el estudio de la fluorescencia en la flor de un cactus, termina sirviendo para mejorar el funcionamiento del sistema inmunitario de un astronauta, e incluso al de los ancianos. 

¿Pero y qué hay de buscar agua en Marte? ¿Qué nos puede aportar la investigación espacial? 
La investigación espacial ha aportado numerosos avances que hoy tenemos en nuestra vida cotidiana, en campos tan diversos como la medicina, informática, ecología y medio ambiente, mejora del transporte o medicina. Aun así existe un peligro invisible para el que no estamos preparados.

Mapa de impactos registrados de solo 20 años.
Esta es una imagen del número de meteoritos que han colisionado con la atmósfera de la Tierra en 20 años, de 1994 a 2013. Como se puede ver es un número nada despreciable. Si bien la mayoría de impactos, son de pequeños cuerpos que se desintegran en la atmósfera, cada cierto tiempo se dan eventos de cierta envergadura como el último de Cheliábinsk en Rusia en 2013, o el de Tunguska en 1908. Gracias a que este último cayó en una zona deshabitada de Siberia, no causó males mayores, ya que la energía liberada fue equivalente a la detonación de 185 bombas como la de Hirosima. El asteroide de 37 metros de diámetro, a una velocidad estimada de 53.700 Kilómetros por hora, calentó el aire a unos 24.700 ºC. Se calcula que 2.100 kilómetros de bosque quedaron arrasados, calcinando 80 millones de árboles, imaginemos que pasaría si ocurriera en una zona poblada.

2.100 kilómetros cuadrados de bosque quedaron arrasados
En cualquier momento se pueden volver a repetir. Si bien existe una red de satélites que vigilan la población de cuerpos en las proximidades de la Tierra, aún es insuficiente y muchos siguen siendo indetectables. Se calcula que deben existir unos 20.000 asteroides con un diámetro superior a 100 metros en las cercanías de la Tierra, solo se tienen registrados 5.200. El número de objetos que orbitan el sistema solar interior es mucho mas elevado del que nos podemos llegar a imaginar. A estos hay que añadir los cometas de corto y largo recorrido, que periódicamente visitan el interior del sistema solar atraídos por la gravedad del Sol.

Cuerpos del Sistema Solar interior.

Lo peor es que aunque un cuerpo que se dirigiera en orbita de colisión hacia la Tierra, fuese detectado con tiempo, teniendo un margen de meses o años, no tenemos desarrollada ninguna tecnología como para destruir o desviar el cuerpo. Apenas hemos aterrizado en un asteroide, con la sonda Hayabusa y en un cometa, con el aterrizador Philea, de las sonda Rosetta. Esta última ni siquiera fue capaz de anclarse en la superficie y perdió el contacto con la nave después de rebotar dos veces en la superficie del cometa. El solo hecho de aproximarse y aterrizar en un cuerpo que viaja a miles de kilómetros por hora, en la inmensiad del "vacio", es toda una hazaña muchísimo mas difícil de lo que nos hacen ver en la películas y en eso estamos aun en pañales. 

Resumen de los 3 aterrizajes de Philae.

La sonda Curiosity, detonante de la aparición de la foto en las redes sociales que encabeza el post,  se encuentra en Marte, no buscando agua, si no las huellas de si la hubo en el pasado. Su aterrizaje supuso un hito en la exploración espacial, ya que se realizó con un nuevo método basado en retro propulsores muy avanzado.
Esa experiencia y toda la acumulada por las diversas agencias espaciales, quizás algún día podría ser útil para hacer llegar una sonda a un asteroide que se aproxime a la Tierra y evitar no sólo la pérdida de vidas humanas, si no incluso una colisión que provoque una extinción masiva, como se cree ocurrió con los dinosaurios. 


Sistema de aterrizaje de Curiosity

Debemos ser cuidadosos con lo que decimos o proyectamos. Si no somos capaces de hacer un análisis crítico y racional de las cosas, podemos estar pidiendo sin darnos cuenta, que se deje de invertir en aquello que algún día pueda salvarnos la vida. Desde luego recortar en ciencia, a pesar de que es recurrente en los politicos, no es el camino para mejorar el planeta y las condiciones de vida de las personas. Esto ha de ser un trabajo continuado, una carrera de fondo, no podemos permitir que la inversión en educación y ciencia sea un capricho del politico de turno.
Por ello yo recomiendo desde aquí, buscar la información en sitios de confianza.
Debemos ser críticos, pero siempre usando buen criterio, para no acabar sin quererlo (a mi me pasa mucho) haciendo el cretino.


Asociación a  la que pertenezco y recomiendo por su labor








miércoles, 7 de octubre de 2015

Necesitamos una autoridad.



¿Sabéis una cosa? Si necesitamos la falacia de autoridad. Bueno no la falacia en si misma, pero si necesitamos tener un lugar confiable en donde podamos informarnos, una "autoridad" que nos ayude, o más bien directamente nos diga, como discernir que es fiable y que no.
En el poco tiempo que llevo en el mundo del escepticismo, vengo escuchando y leyendo, que debemos ser escépticos a lo que leemos, que no debemos confiar en lo que vemos, que ni siquiera debemos sacar conclusiones de nuestras vivencias o de las de nuestros seres cercanos, ya que puede que nuestro desconocimiento, o nuestras ganas de querer verlo de determinada manera, puede habernos hecho interpretarlo erróneamente.

El mundo, las leyes de la química y la física son realmente complicadas, no podemos esperar que una persona corriente, con estudios o sin ellos, sea capaz de interpretarlas. La cantidad ingente de información, de revistas científicas, de publicaciones en sitios web, hace muy difícil, por no decir imposible, poder leer y comprender todo, para hacerse una idea de que o quien es realmente confiable.
Un nutricionista, a duras penas, leyendo decenas de meta análisis, puede llegar a concluir si las grasas trans son o no tan perjudiciales, en que grado y para que determinadas personas. Entonces ¿como un cartero, un electricista, un filólogo o un físico teórico va a poder llegar a la misma conclusión? Para ello debería no trabajar, o no tener vida familiar ni social y dedicar el mismo tiempo que el nutricionista a investigar. Pero claro a todas luces eso es imposible y esto mismo es extensible a cualquier otro campo.

Por eso, como he dicho al principio, la sociedad, las personas, necesitamos de una "autoridad", de un lugar donde poder extraer la información fiable que nos ayude a tomar decisiones. Algunos llegados a este punto podrá decir, "lo importante es buscar fuentes fiable", pero ¿cuáles son las fuentes fiables?.
Quizás para mi, que conozco el mundo del escepticismo, que se de su funcionamiento y que posiblemente es el mas impermeable a los lobbys de presión, sea el lugar de mayor confianza donde ir a buscar esa información. Pero la gente, la gran mayoría, apenas conoce la existencia del mundo del escepticismo. Además muchos de los pocos que saben de su existencia, piensan que son una especie de oscuras logias elitistas, donde tíos y tías muy listos, estirados y poco sociables, se reúnen para tomar el té y decir que todo está ya descubierto. Además de que el escepticismo tampoco tiene una herramienta que haga que esto sea una tarea sencilla.

La gente necesita, yo me incluyo, esa "autoridad", por mucho que queramos fomentar el pensamiento crítico, siempre habrá temas que la gente no llegará a entender y que requieran de expertos que sean capaces de separar el polvo de la paja. Si el mundo escéptico quiere, y en mi opinión debe ocupar ese lugar, a buscar una estrategia que le ayude a cumplir ese papel, de "autoridad" confiable.

Ahora es cuando la cosa se pone mas delicada, esto seguro, pero seguro que ya se ha hablado en infinidad de ocasiones. ¿Cómo se consigue eso? ¿Cual es la estrategia idónea a seguir para lograrlo?
Yo me atrevería de dar algunas sugerencias, desde la humildad de ser un don nadie.

En primer lugar, nuestra imagen. Una de las cosas mas falsas y que mas daño hace al escepticismo es la creencia de que nuestras denuncias, solo van a por los "pequeños", naturopatas, ecologistas o falsos nutricionista, personas que muchos ven como los buenos y que solo pretenden ayudar. La gente, en su mayoría, desconoce las denuncias a los grandes fabricantes de cosmética, alimentación e incluso farmacéuticas. Quizás también en gran medida, sea a las que menos visibilidad damos nosotros mismos y ese, en mi opinión, es un inmenso error. Si la gente viera que atacamos de frente la utilización a científica de estas grandes compañías, nos vería con mejores ojos.

En segundo lugar las formas y el mensaje. Muchas veces utilizamos palabras y expresiones que nos hacen desagradables, nos enzarzamos en discusiones fuera de tono y menospreciamos personalmente, en lugar de centrarnos en los argumentos.
El mensaje también es importante, por poner un ejemplo hablaré de la homeopatía. No tenemos una estrategia definida y esto a la hora de comunicar es esencial. La homeopatía no funciona, punto. Da igual si la hacen golpeando la sucusión con la bíblia o con el libro gordo de Petete, el caso es que no funciona, y si centrásemos el argumentario en tres conceptos sencillos y contundentes seria mucho mas efectivo que tratar de explicar el número de Avogadro a un electricista.

En tercer lugar y para mi esta sería la más importante y la que podría dar un vuelco a la forma en que la gente se informa en la red, la accesibilidad.
Ahora mismo, una de las mayores fuentes para informarse, por no decir la mayor es la sin duda la red. Si se hiciera una herramienta, donde la gente de forma rápida y sencilla, tuviera acceso a información, podría romper la tendencia a que las fuentes pseudo científicas fueran las que están mas "a mano" para informarse. 
El como debería ser esta página también es importante, el lenguaje que utilice, la forma de mostrar la información, el respaldo científico que lleve detrás y sobre todo la sencillez.
Aquí voy a tocar un tema delicado. Para poder llevar acabo una tarea de tamañas dimensiones, como es la de hacer la herramienta/web, sería necesario que una o varias personas, dedicaran su tiempo a ella. O lo que es lo mismo, al igual que las asociaciones de consumidores tienen trabajadores, conseguir que una herramienta así saliera adelante, que estuviera bien posicionada en SEO y actualizada, necesitaría que alguien se dedicará profesionalmente a esta labor y eso requiere de dinero. Existen varios grupos, asociaciones y publicaciones escépticas y de divulgación científica, el número de personas dedicadas o interesadas en este campo es grande, quizás de varios miles. Muchas veces se habla de la falta de entendimiento y acuerdo en el mundo de la política, el caso del escepticismo es diferente, pero guarda alguna similitud. Si fuéramos capaces de hacer un frente común, de sacar adelante la herramienta con la aportación, pequeña si fuéramos los suficientes, de todas las personas que formamos parte del mundo escéptico, el salto en la lucha contra las pseudociencias y los abusos de grandes y pequeños podría ser importante.

Si alguien piensa que me estoy ofreciendo para hacerlo, que no se equivoque. Se perfectamente cuales son mis limitaciones, y si bien si me ofrezco para asesorar ya que tengo una idea bastante clara de como debería ser la web, para que personas sin preparación como yo, que busquen información rápida y concisa, puedan acabar haciendo un uso continuado de la herramienta sin saturarse, también se que no tengo la preparación ni los conocimientos necesarios para llevarlos a cabo.

Esto es una proposición, una carta abierta, en principio a la asociación a la que pertenezco ARP, pero que hago extensiva a todo el mundo del escepticismo. Quizás, reciba criticas, algunas constructivas y otras despectivas, o ni siquiera eso y simplemente la gente pase de largo de esta entrada. Pero una cosa está clara, si no somos capaces de avanzar con el tiempo y de crear nuevas herramientas, como la que y propongo u otras quizás mejores, los vividores de las pseudociencias nos ganaran siempre por la mano, ya que ellos, muchos de ellos, viven de ello y les va el pan, con lo que dedicarán las horas y esfuerzo que hagan falta para conseguir sus fines.


Un saludo escéptico y gracias por vuestra atención.

viernes, 25 de septiembre de 2015

Conversaciones, contradicciones.



- ¡Hombre Juan cuanto tiempo!
- ¡Que pasa Luis, namaste!
- Namaste.
- ¿Donde te metes que no te veo nunca?
- Es que me he ido a vivir a un pueblo, estaba harto de tanto coche, tanta polución y tanta sociedad mercantilizada. 
- ¡Anda que bien! Yo también lo he pensado alguna vez, pero claro de que voy a vivir allí ¿Tu como lo haces?
- Yo he montado un huerto agro ecológico, hemos conseguido una subvención para producir pepinos ecológicos que están muy cotizados en el norte de Europa.
- ¡Que chulo! Los finlandeses se comen tus pepinos, jajajajaja.
- Ya te digo.
-  ¿Y donde vivís?
- Pues con esto de la despoblación en el campo, el ayuntamiento nos han dado una casa, además nos dan un dinero para la luz, el gasoil y esas cosas. Ahora estoy mirando a ver si salen las subvenciones para instalar placas, me gustaría llegar al auto consumo, no depender de las eléctricas que solo buscan su beneficio.
- Si menudo chollo tienen esos.
- Bueno ¿y tu que tal?
- Yo aquí como siempre, bueno ahora estoy en paro.
- Anda ¿y eso?.
- Estaba harto de mi jefe, todo el día ahí pintando, así que le dije que me quería ir y que si podíamos arreglar lo del paro. Al principio dijo que no, pero le dejé caer que si no me lo arreglaba me quedaba tocándome los huevos y me iba a tener que indemnizar. 
- ¿Y coló?
- Si me hizo firmar como que me daba la indemnización y a cobrar el paro.
- Bueno así tienes más tiempo, te puedes pasar a hacer una visita si quieres, tenemos camas de sobra. 
- No te creas, me salen un montón de chapucillas de pintor, y fíjate que junto con lo del paro cobro mas que antes y todo.
- Di que si, para que se lo lleve tu jefe te lo llevas tu. Oye una cosa, ¿Juan no trabajaba contigo?
- Si, el sigue en mi antigua empresa, aunque no se lo que va a durar, no tienen apenas trabajo, precisamente he quedado con el para ir a la manifestación del sábado por la sanidad pública.
- Es verdad que es este sábado, no voy a poder ir, ando liado. Montamos un acto en el campo, nos juntamos para dar gracias a Gaia y le pedimos a los espíritus de la naturaleza para que nos ayuden con el huerto.
- ¡Que espiritual!  Nosotros, después de la manifestación, iremos al mercado alternativo que montan todos los meses ahí en la plaza. 
- ¡Que bien! Ahí se encuentran cosas muy guays. 
- Yo la ultima vez compré sal rosa del Tíbet, libre de transgénicos.
- Si he oído hablar de ella ¿Que tal es? ¿Se nota en el sabor?
- Pues si te digo la verdad no lo se, venia en un bote muy chulo y la tengo de adorno en el salón. Bueno tu, allí hay un tío que es la leche, con solo pasarte las manos por alrededor, te analiza el aura. 
- ¿Un chaman o algo así?
- Es maestro Reiki y naturopata, luego te receta hierbas homeópatas, a mi mujer le funciona muy bien para lo de los nervios y eso.
- Medicina tradicional milenaria ¿no?
- Si ya sabes, todo natural sin ningún químico.
- Mejor que ir a la seguridad social, que allí solo te recetan pastillas. 
- ¿Un cigarro? 
- No deja que me hago yo de los míos de liar, gracias.
- Pues cuando quieras te subes a visitarnos, además ya somos varios del rollo por allí, estamos a ver si nos presentamos a las elecciones y quitamos a los que están, no quieren firmar para hacer el pueblo libre de fracking.
- Que desgraciado, lo mismo tiene algún terreno donde haya gas o algo y se quiera forrar, como los de el edificio de al lado de mi casa con la antena del móvil.
- ¿No me digas que os quieren poner una antena al lado de casa? Que eso es muy cancerígeno. Nosotros en el cole de Dani hemos conseguido que quiten el Wifi.
- Di que si, luchando se consiguen las cosas. Oye pues ¿Te acuerdas de Alberto?
- ¿Cual?
- El que salía con Verónica.
- ¡Ah si! Ya me acuerdo.
- Se fue a trabajar a Canadá.
- ¿A Canadá? ¿Y cómo se fue tan lejos?
- El estudió geología. 
- No tenía ni idea. 
- Pues si, se sacó la carrera y como aquí no encontraba nada, se fue allí a trabajar haciendo prospecciones o algo así, trabaja para una multinacional de estas grandes BNK creo, cuando me lo dijo me pensé que era un banco.
- Que suerte Canadá, ese país si que está bien, allí defienden de verdad la naturaleza e invierten en ciencia, se nos llevan a los mejores.
- Ya te digo, sube unas fotos a Facebook alucinantes, está todo el día en el campo con lo de su curro.
- Bueno, esa que pita es mi compañera, me voy a tener que ir. Viene de pasar la ITV, como su hermano trabaja en la de aquí, hemos bajado a pasarla, es que la furgoneta está jodida y tira aceite, pero vale una pasta arreglarla. Además como es muy vieja no la iba a pasar por lo de las emisiones, pero su hermano hace el chanchullo, así que bajamos y vemos a la familia.
- Jo mola un montón, es la Carabelle original ¿no?
- Si, tiene veinte años, ya no hacen furgos como las de antes. Bueno tío pues a ver si nos vemos pronto. Cuando quieras vente a visitarnos.
- A ver si encuentro tiempo, con tanta chapu, estoy todo el día liado. Venga un abrazo.
- Un abrazo.

- ¿Quién es ese con el que hablabas? 
- Es Juan, un amigo del rollo, hacia mucho que no le veía.
- Pues para ser de los nuestros, lleva la camiseta del Decathlon que no es libre de gluten.
- ¿El que?.
- Digo de transgénicos. Es que con tantas cosa con las que nos quieren envenenar ya se pierde una.
- Bueno ya sabes cariño, no todos pueden ser tan auténticos como nosotros, ni dios, ni estado, ni mercado.
- Ya. Oye ¿comemos en MacDonlad´s antes de subir al pueblo? 
- Vale, pero vamos al otro, al del centro comercial que allí no nos conoce nadie.
- Vale, vamos.




viernes, 4 de septiembre de 2015

Sacar lo que tienes dentro



Movía nerviosamente una pierna mientras esperaba a que le llamaran. No le hacia ninguna gracia estar allí en aquella sala de espera a la vista de cualquiera, mientras aguardaba para entrar a hablar con el psicólogo. Se sentía molesto, aquella situación le resultaba humillante, el no necesitaba un loquero, sabía perfectamente lo que le pasaba y lo que necesitaba.

Se abrió la puerta y salió el psicólogo que amablemente le invitó a entrar. Se sentaron en unos sillones situados uno frente al otro, sin darle tiempo a decir nada al doctor, le exhortó.
- Que conste que yo no estoy loco, si he venido es porque mis padres han insistido, no necesito que ningún loquero me analice, se lo que me pasa y cual es la solución, pero ellos no me quieren escuchar.
Normalmente no se hubiera atrevido a hablar así con un desconocido, pero estaba indignado, las palabras salieron de su boca casi sin pensarlo.
- Esta bien - le dijo amablemente el doctor - Te creo, seguramente todo sea cosa de tus padres, no seria la primera vez que alguien sin ningún problema acaba en esta consulta por la presión de terceros - le dio unas suaves palmadas en la pierna y continuó - Pero ya que estás aquí, si te parece bien, puedes contarme porque ellos creen que tienes que venir a hablar conmigo, así quizás, podamos encontrar la formula para que tus padres te dejen tranquilo.
No se esperaba que le dijera eso, un poco desconcertado por la respuesta se relajó, decidió explicarle a aquel amable doctor cual era realmente su problema, así podría ayudarle y hacérselo entender a sus padres.
Le contó como de siempre había sido una persona muy retraída, ya en el colegio le había costado relacionarse, además la actitud de otros niños, humillándolo públicamente y riéndose de el, habían agravado el problema. Eso había hecho que ya de adulto, cada vez que se veía en la tesitura de tener que comunicarse con alguien que no fuera de su entorno más cercano, la situación le provocaba una serie de desagradables síntomas. Se le secaba la boca, el corazón se aceleraba, comenzaba a sudar e incluso se le revolvía el estomago, en alguna ocasión había llegado incluso a vomitar, después de sufrir una situación especialmente estresante.
Y su vida habría continuado siendo así, de no ser por una conversación, que accidentalmente había escuchado en el metro. Dos mujeres hablaban a su lado. Oyó a una contar los problemas, muy similares a los suyos, que ella había sufrido en la adolescencia. Con el sonido del tren no podía escuchar toda la conversación, pero si pudo oír claramente como la mujer aseguraba, que la solución a su problemas fue, “sacar todo lo que tenía dentro”.

Estuvo días dándole vueltas a lo que había dicho esa mujer, la solución era "sacar lo que tenía dentro", pero ¿Que tenía que sacar?. Recordó que siempre que se encontraba en una situación estresante, le entraban ganas de tirarse pedos. ¿Podía referirse a eso? Aquello, en principio, le pareció absurdo, pero no encontraba otro sentido a la frase "sacar lo que tienes dentro" y la mujer había dicho que su vida había cambiado radicalmente, que ahora podía llevar una vida normal. Decidió probar, total, no tenía nada que perder.
Aquella tarde se dirigió a la parada del metro, buscó una persona con la que poder tratar de entablar una conversación. Al final se sentó en un banco junto a un señor de mediana edad, parecía estar de vuelta del trabajo, tenía cara de buena persona y de no ser violento, no quería que su experimento acabara en una agresión. El solo pensar en lo que iba a intentar, provocó que los síntomas aparecieran de inmediato, y al primer retortijón, relajó el esfínter y un sonoro huesco salió de su trasero. Inmediatamente el señor que estaba sentado a su lado, cambio el semblante y se giró para recriminarle la acción, pero antes de que pudiera decir nada, el muchacho se disculpó.
- Perdóneme señor, estoy enfermo y no puedo controlarlo.
El hombre pareció relajarse.
- Nada hombre, no te preocupes, si estás enfermo y no puedes hacer otra cosa - se encogió de hombros y le sonrío - Como decía mi padre, mejor fuera que dentro. Inmediatamente se sintió más relajado, pudo continuar la conversación sin problemas, estuvieron hablando hasta la llegada del metro. El chico no subió, alegando que esperaba a una persona que llegaba en el siguientes tren. Una vez se hubo marchado el señor y se quedó solo en el anden, estalló de alegría. ¡Había funcionado! La solución había estado ahí y era la mar de sencilla, solo tenía que "sacar lo que tenía dentro".

Desde entonces su vida cambió completamente, cada vez que tenía que hablar con un desconocido o una persona con la que no tenía confianza, ante la aparición de los síntomas, se tiraba un pedo y se relajaba. Aprendió a aliviar de forma silenciosa sin que el interlocutor lo percibiera, elevar el tono de voz, toser o golpear algo, coordinado con la ventosidad, para que no se escuchara. Se convirtió en un maestro del disimulo, lo importante era "sacar lo que tenía dentro", no que el pedo fuera escuchado por la otra persona. Se daba la circunstancia de que siempre tenía ganas de airear, no tenía problemas para sacar un pedo cada vez que lo necesitaba.

Estuvo así un par de años, hizo amigos, encontró trabajo, tenía una vida social de lo mas normal. Pero todo se había torcido hacia unos meses, ya no tenía ganas siempre de peerse, ahora sufría de calambres abdominales, fuertes retortijones y diarrea. Fue al medico, le diagnosticaron intolerancia a la lactosa, hubo de dejar de tomarla y mejoró respecto a su estómago, pero los efectos secundarios fueron devastadores, los pedos desaparecieron. Enseguida sus relaciones se resintieron, ya no tenía un pedo siempre dispuesto a salvarle, perdió la seguridad en si mismo, ya no podía "sacar lo que tenía dentro".
-Así que como usted comprenderá, no necesito un psicólogo, lo que necesito es poder volver a tirarme pedos - Concluyó su relato.
El psicólogo, sorprendido por lo que acababa de escuchar, trató de hacerle ver su error.- ¿Se ha tirado usted alguna ventosidad durante nuestra conversación? - Le preguntó el médico.La verdad es que en esa ocasión no había hecho falta, negó con la cabeza.
- Querido amigo, en realidad es más fácil que todo eso que me ha contado, realmente no necesita tirarse pedos. Seguramente cuando escuchó la conversación en aquel tren, a lo que la mujer se refería cuando hablaba de "sacar lo que tienes dentro", es a que debe compartir tus sentimientos y abrirse con los demás, como ha hecho sin necesidad de pedos, hoy conmigo. La necesidad de tirarse pedos para relajarse, no ha sido mas que un efecto placebo.
El chico enrojeció de la ira, aquel hombre, con el que se había sincerado, al que le había contado su problema, en vez de tratar de ayudarle, estaba tratándole como a un idiota.
- Usted lo que quiere es hacerme creer que estoy loco - le dijo irritado - quiere que yo venga aquí y que me traten como si estuviera zumbado. - Se levantó airado del sillón - No tenía que haber escuchado a mis padres ni haber venido aquí a hablar con usted - se alejó unos pasos en dirección a la puerta y se giró - la gente como usted es el problema de este mundo, se creen que por haber estudiado saben mas que los demás - estaba realmente enfadado - Yo se perfectamente lo que necesito y es poder volver a tirarme pedos - dijo dándose enérgicamente con el dedo en el pecho, abrió la puerta y antes de marcharse sentenció - se que es lo que necesito, y se que es eso, porque a mi me funciona.